Las reválidas de médicos extranjeros, que se realizan mediante una página web del Ministerio de Educación y Cultura, han venido generando preocupación ya que se han detectado irregularidades. El sistema actual lleva a que hasta se esté empezando a dudar de que muchos de estos extranjeros que están ejerciendo efectivamente sean médicos. El registro temporario que les permite trabajar como especialistas ya excluyó a 200 personas, sin que se sepan las causas, pero tampoco se conoce si siguen ejerciendo o no.
En una exposición ante la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, el presidente del Sindicato Anestésico Quirúrgico (SAQ), Daniel Montano, expresó serias preocupaciones sobre el proceso de revalidación de títulos de médicos especialistas extranjeros, particularmente en el área anestésico-quirúrgica. Con más de 30 años de trayectoria representando a este colectivo médico, el SAQ puso en el foco las deficiencias de un sistema que, según Montano, permite a profesionales trabajar sin una evaluación adecuada de su formación y capacidad.
Montano destacó que la llegada de médicos provenientes de países de América Latina, impulsada por recientes corrientes migratorias, ha incrementado la solicitud de reválidas de títulos médicos y de especialidades. Sin embargo, criticó que el mecanismo actual, modificado desde 2008 con el decreto 247, facilita el ejercicio de la profesión sin lo que considera son “controles rigurosos”. Con solo presentar la constancia de haber iniciado el trámite de reválida, un médico extranjero puede trabajar como especialista durante dos años, prorrogables por otros dos, sin que se haya evaluado su capacitación, afirmó.
Históricamente, explicó, la reválida era un proceso académico gestionado por la Escuela de Graduados de la Facultad de Medicina, donde un tribunal de profesores grados 4 y 5 estudiaba la formación documentada que presentaba el aspirante. Dicho tribunal era el que decidía si se podía otorgar la reválida total –de esa forma se accedía al título–, parcial –solicitándole al postulante que complementara su formación de alguna forma– o si directamente debía negarla, por lo que el solicitante no podía acceder al título.
En 2008, con la llegada de oftalmólogos cubanos a trabajar en el Hospital Especializado en Ojos, se entendió necesario modificar el trámite utilizado hasta ese momento, y a través del decreto 247, de 2008, se crea el registro temporario de títulos obtenidos en el extranjero de especialidades médicas en trámite de reválida en el Ministerio de Salud Pública. Este decreto establecía que el médico debía presentar la solicitud de reválida del título, algo que se lograba con bastante facilidad, dado que Uruguay tiene un convenio con Cuba. Esa reválida permitía que el médico presentara su postulación para revalidar su título de especialista en la Facultad de Medicina. Además, explicó Montano, al presentar la documentación para la reválida del título de especialista se le extendía una constancia de haber iniciado el trámite, con la que concurría al Ministerio de Salud Pública y podía ser incorporado al registro temporario. Entonces, al pertenecer a este registro, contando con un contrato laboral, podía trabajar como especialista por un plazo de dos años, prorrogable por dos años más. El presidente de la SAQ señaló que el impacto de ese decreto fue que todos los médicos que habían accedido en el exterior a un título habilitante de especialista se incorporaron al registro y comenzaron a desarrollar su actividad, sin que existiera una evaluación previa de su capacitación. Por lo tanto, solamente iniciando el trámite empezaban a trabajar como especialistas.
Pero se señala por parte de la SAQ que “no se realizaban controles por parte del Ministerio de Salud Pública ni de los prestadores de salud pública y privada, aunque la norma establecía que debían controlar el proceso de reválida”. Esta situación es más común en el interior del país que en el área metropolitana, ya que la distancia hace que sea más dificultoso establecer controles. “Esto derivó en que muchos especialistas comenzaran a trabajar sin que nadie supiera cuál era su formación real y se dieron casos, inclusive de especialistas, que no aprobaban la reválida, pero seguían trabajando porque los prestadores no se enteraban de la situación”, explicó Montano a los legisladores.
A pesar de intentos por mejorar la situación, como el decreto 133 de 2021, que obliga a los profesionales a rendir cuentas semestralmente sobre el avance de su reválida y a los prestadores a informar contratos a la Junasa, Montano denunció que estas medidas no se cumplen, ya que los prestadores no comunican los contratos ni exigen actualizaciones, y los médicos siguen trabajando sin ser evaluados.
El panorama se complicó aún más con la Ley de Urgente Consideración de 2020 y el reglamento de 2022, que trasladaron las competencias de reválida al Ministerio de Educación y Cultura (MEC). Según Montano, el nuevo sistema emite constancias automáticas de forma digital tras la inscripción, sin verificar siquiera la documentación mínima.
Dijo que “esta inscripción ahora no es verificada, pues es digital, ya que se hace por la web. Por lo tanto, ni siquiera hay una persona que pueda comprobar que el aspirante está presentando los documentos mínimos necesarios para iniciar un trámite de reválida”. No obstante, el sistema le extiende el certificado correspondiente a la presentación de su postulación automáticamente y con eso puede anotarse en el registro temporario.
El presidente del SAQ también alertó sobre la opacidad del proceso de evaluación en el MEC, donde los evaluadores son “secretos” y no se ha convocado a académicos reconocidos ni a sociedades científicas para participar. “No sabemos quiénes evalúan ni qué criterios usan”, afirmó, mencionando que una revisión reciente del registro temporario excluyó a más de 200 profesionales, aunque no quedó claro si fue por desistimiento o rechazo de sus reválidas. Incluso ASSE, consultada por el sindicato, admitió desconocer la situación de esos médicos y no tomó medidas al respecto.
Montano enfatizó que el SAQ no se opone a la integración de especialistas extranjeros, pero reclama un sistema que garantice su idoneidad. “La realidad es que en nuestro país trabajan actualmente como especialistas anestésico-quirúrgicos profesionales extranjeros que no fueron evaluados en cuanto a su capacidad y experiencia, a quienes se les exige menos que a los especialistas formados en nuestro país, que están imposibilitados de trabajar si no tienen el título. Se ha dado el caso de que, analizado el pedido de reválida de alguno de estos postulantes, fue rechazado porque no tenía el título de médico y estaba trabajando de especialista”, dijo el presidente del SAQ.
Como solución, propuso que las sociedades científicas y académicos respetados participen en tribunales evaluadores, una oferta que, según dijo, está sobre la mesa para colaborar con las autoridades.
“Un peligro para la sociedad”
El doctor Matías Abal, integrante de la SAQ, dijo en la Comisión de Salud que la problemática de los médicos “es gravísima” porque se da una conjunción de dos normas diferentes que solo existen en el ámbito médico: la del registro temporario y la del proceso de reválidas. El registro temporario permite ejercer aun sin haber confirmado su capacidad profesional. Puso como ejemplo: “Yo podría ser un médico y, sin haber hecho más que un curso de cocina, podría decir: ‘Entiendo que soy especialista. Nadie va a ver mis diplomas, nadie va a ver mis certificaciones; yo me voy a inscribir en la web y el día de mañana estaré haciendo una neurocirugía’”. Abal agregó que “hoy, el sistema lo habilita. Entonces, la realidad del sistema es que, como está, es un peligro no para los médicos, sino para la sociedad”. Sobre las reválidas dijo: “Hemos tomado conocimiento –a pesar de ser secreto, según los propios citados– de que han sido convocadas para ser evaluadores personas que no tienen más que la calificación de ser, por ejemplo, médicos de una especialidad”.
“No sabemos si son médicos”
El diputado Luis Gallo (Frente Amplio) integra la Comisión de Salud y dialogó con La Mañana sobre la comparecencia del SAQ. Gallo es cirujano infantil y dijo que “hay especialistas, fundamentalmente en interior del país, que están ejerciendo determinadas especialidades sin que nadie de la Escuela de Graduados ni de la Facultad de Medicina certifique si están habilitados a operar. En mi doble carácter de médico y legislador, también he tenido posibilidades de que me ha tocado asistir pacientes que vienen mal tratados por esta gente, que no sabemos realmente si son médicos y si son especialistas”, acotó.
Gallo ya había indicado en la Comisión que la situación “la estoy viviendo en carne propia. Opero las complicaciones de los cirujanos que no se recibieron en el Uruguay”.
El legislador dijo que obtener un título de especialista es mucho más difícil para un uruguayo que para un extranjero. “Un extranjero llena un simple formulario y es habilitado por un médico cualquiera, el cual además es secreto, o sea que no sabemos ni quién lo habilitó. Esto hay que cambiarlo y en eso estamos todos de acuerdo”, acotó.
Gallo dijo que la ministra de Salud, Cristina Lustemberg, y el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, fueron informados sobre esta situación y se espera que muy pronto se anuncien cambios en el sistema de reválidas para especialidades médicas.