A poco de asumir como nuevo jefe de Policía de Durazno, el comisario general retirado Eduardo Gabriel Lima ha enfrentado desafíos vinculados con la inseguridad que alteran desde tiempo atrás la tranquilidad de los ciudadanos del departamento. En entrevista concedida a La Mañana, el jerarca dio su visión sobre la situación actual y el trabajo conjunto de la Policía Nacional.
¿Con qué realidad encontró al departamento de Durazno en materia de seguridad?
Nosotros encontramos que hay delitos de hurto para ser tratados, para bajar los índices, que ya en este mes se denota una baja en comparación con los primeros meses del año pasado. Del 2024 a este, ya estamos en baja, pero hay que seguir trabajando en eso. Encontramos gente que está con conductas violentas por conflicto criminal, hubo unos heridos de arma de fuego este mes, no hubo fallecidos, pero sí con heridas por este tipo de conflictos. Es más, les adelanto la primicia del tema del atentado dentro del hospital. Detuvimos al autor de los disparos y está siendo puesto a disposición de la Fiscalía. Pero son situaciones puntuales, vamos a bajar, a tratar de bajar el índice de hurtos, que es lo que vimos que es la problemática, y el conflicto criminal entre bandas que se disputan territorio.
Existen zonas complejas, como barrio La Higuera y barrio Tabaré.
Sí, tú sabes, personalmente no digo nunca zonas rojas porque estigmatizan. Hicimos un allanamiento a los tres o cuatro días de asumir, hasta con el helicóptero, en la zona de Las Higueras, buscando a unas personas. Sé que toman ese barrio como complicado y con delincuentes, pero hay mucha gente trabajadora, como en todos los barrios, si vos vas al Cerro Norte en Montevideo vas a encontrar laburantes que están metidos en ese barrio, tienen que vivir ahí, pero no forman parte de ningún grupo delictivo.
¿Son rehenes de lo que provocan algunos grupos?
Exactamente, son más rehenes aún que la gente que vive fuera de ese barrio, por eso decía, no me gusta marcar los barrios, sé que te puedo decir que hay dos zonas, dos barrios que se han enfrentado entre sí por conflicto criminal, entonces eso es lo que está generando la escalada de violencia que se está suscitando en Durazno. Es algo por lo que yo, todo este comando nuevo, toda la semana nos reunimos con diferentes vecinos y el común denominador de todos es que desde hace un tiempo hasta ahora Durazno no era así. Esto no es que empezó hace una semana ni hace diez años, era un departamento como cualquier otro y la escalada de violencia ha hecho que la gente se ponga más temerosa, pero hemos hecho buenos procedimientos, hemos agarrado el cargamento importante, 25 kilos de marihuana y 2 kilos 160 gramos de pasta base, el fin de la semana pasada. Con eso se logró desarticular una de las bandas que no son las que tienen conflicto entre sí, esta es una banda que trabajaba de forma silenciosa, no tenía conflicto con nadie y surtía de estupefaciente a algunas bocas de la ciudad, inclusive a estas bandas rivales. Ahí se pegó un buen golpe, que aparte le sacó el poder económico que le da un millón de pesos. Entonces, sacando esa cantidad de droga, el millón de pesos ese que se incautó, y eran tres cabecillas de esa banda, quedó uno solo porque los otros dos fueron condenados, entendemos que por ahí viene la mano, la solución del problema. Pero sí, se ha tornado más violento el departamento por esos conflictos criminales, por suerte no son personas trabajadoras las heridas hasta este momento, no fue en el transcurso de una rapiña ni nada que se le parezca, estos heridos que mencionaba, pero, bueno, estamos tratando de minimizar esa situación.
La gestión anterior trabajó intensamente para controlar la actividad de las bandas que operan en el departamento. Se sabe de dos que operan mayormente, pero ¿cuántas son en realidad?
Sí, no son dos, son cinco bandas. Las dos bandas más fuertes son las que están enfrentadas entre sí, una es la que yo mencioné que desarticulamos la semana pasada, con el golpe que dimos. Dos de los tres cabecillas fueron condenados por bastante tiempo y aparte se incautó mercadería y además se incautó dinero, por lo que entiendo que esa banda va a quedar inoperante. Con seguridad, la droga pueda llevársela a los integrantes de alguna de las otras dos, por eso son las disputas territoriales. Pero aparte de existir esas dos bandas fuertes, también hay otras dos que son más chicas, pero están operando en el departamento, no generan conflicto porque no les conviene, porque nosotros tenemos un estudio hecho de cómo operan, quiénes serían los partícipes y por eso se está trabajando y por eso se logró en tan poco tiempo de que asumimos, el 1º de marzo, pegar un golpe que nunca se había dado en Durazno. Era tanta cantidad de droga, como que venían trabajando tranquilamente, porque cuando se hizo el seguimiento al vehículo que traía la droga desde de Montevideo no es que la trajeran metida en un piso falso, que estaba escondida en lugares que había que desarmar el auto para encontrarla. Nosotros igual teníamos certeza de que venía la droga y si no la encontrábamos a simple vista íbamos a llevar a Jefatura el auto y desmantelarlo porque sabíamos que estaba, pero ¿qué quiero decir con esto?, que nosotros la encontramos ahí, a simple vista la droga, eso indica que estaban como cebados en surtir de estupefaciente a Durazno, al punto de que no se cuidaban ni siquiera en eso.
¿Podemos hablar de una migración del delito o esta gente que está operando son delincuentes locales?
No, acá hay gente, los dos de Montevideo que fueron, que traían esa droga para la gente de Durazno, que también fueron condenados con los cabecillas de esta banda que digo, uno había vivido en Durazno y todos los que tenemos identificados y trabajando están radicados en Durazno. Ahora, ¿qué pasa?, sí o sí el microtráfico debe tener ramificaciones porque no hay producción dentro de Durazno, entonces de algún lado viene la droga y ahí vos tenés que esto que agarramos nosotros lo podemos llamar una organización, que cayó porque cayeron integrantes locales de la banda, pero a su vez les surtían droga que venía desde Montevideo, o sea, para este tipo de actividad delictiva sí debés tener conexiones y nexos de otro lado que no son locales.
¿El contacto con los vecinos le aporta información al comando para poder seguir investigando?
Nosotros, desde que llegamos una de las políticas que implementamos fue la comunicación permanente con el vecino, porque tenemos claro que al tener la confianza del vecino tenemos más ojos que están viendo cosas y que nos podemos enterar. Hemos dado confianza del anonimato al dar la información. Es claro que nosotros, como cualquier unidad policial del país, si alguien dice que hay una boca en tal lado, ningún fiscal va a pedirle a un juez una orden de llamamiento porque una información anónima nos dice que hay una boca, pero sí nos es muy útil para investigar, ponerla como objetivo o ver los movimientos, al punto que nosotros, cuando esta gente que traía los estupefacientes en Montevideo ya teníamos identificados cuatro lugares posibles donde podría estar el acopio o guardada la droga y dos habían sido aportados de forma anónima. Entonces entendemos que la gente quiere colaborar, quiere participar, le tenemos que dar la garantía del anonimato y sí se escucha y están las puertas abiertas en la Jefatura a quien quiera concurrir, a eso no va a haber problema.
Operativos de saturación u operativos de escalada para poder atacar esta problemática que le toca a un departamento que habitualmente, por lo menos de años atrás que uno conoce, no estaba acostumbrado a este tipo de acciones.
Sí, a los operativos se les puede poner nombre, yo tengo 33 años de servicio y en ellos se han hecho operativos y les han puesto diferentes nombres. Nosotros, por ejemplo, el operativo que hicimos enseguida que llegamos en un barrio que intervenimos con personal únicamente de nosotros, fue un operativo de impacto, pero existe el de alto impacto, que es el que vos contás, con otras fuerzas. Si bien nosotros, en ese primer operativo de impacto, contamos con la Policía aérea, con la unidad aérea, en el terreno desplegamos personal únicamente nosotros, no fue necesario la Guardia Republicana, Policía Caminera, etcétera. Hicimos la intervención, permanecimos en el lugar mientras hacíamos el allanamiento y al rato nos retiramos una vez que terminamos toda la tarea de incautaciones y detenciones. Ahora, cuando es de alto impacto es más amplio el operativo, pero a su vez se traslada en el tiempo la permanencia de la Policía en el terreno. Hasta este momento, nosotros no hace un mes que asumimos, no lo hemos hecho. Sí hicimos, si querés llamarlo así, un minioperativo de alto impacto cuando fuimos a un barrio donde sabíamos que estaba el autor de los disparos dentro del hospital de Durazno, que hirieron a otra persona que estaba ahí, con la cual mantiene conflictos. Fuimos a ese barrio y permanecimos más del tiempo necesario, estuvimos haciendo registros más de lo que se haría rutinariamente, al punto que logramos la detención del autor. Pero, como te digo, puede tener diferentes temas. Lo importante es que la Policía Nacional ingresa a cualquier barrio y permanece en cualquier barrio el tiempo que entienda necesario. Ni disparos, ni piedras, ni lo que sea van a amedrentar el accionar policial para que digan, “bueno, a este barrio no entramos, o no, a este barrio vayan, entren y salgan”. Nosotros, sí tenemos que entrar a un barrio cualquiera del país, la Policía Nacional entra, y si tiene que permanecer el tiempo que tenga que permanecer, va a permanecer. En ese sentido es conveniente y es un detalle muy importante que estaría bueno mencionarlo. Nosotros con la Dirección de la Policía Nacional, el comando, siempre mantuvimos un apoyo constante, o sea, nosotros cuando hicimos la intervención allí, en ese barrio, los primeros días que asumimos fue levantar el teléfono, hablar con la unidad aérea, decirles, pedirles un helicóptero y el helicóptero estaba. Si nosotros utilizamos la Guardia Republicana, coordinamos, entonces está ese apoyo constante que si la fuerza de uno no puede cubrir la necesidad, viene el resto de la Policía a cubrirla, y hasta en determinados lugares, en el norte, hace poco hubo una operación que contaron con personal de otra jefatura, apoyando a la jefatura que tenía el procedimiento de unas actuaciones, entonces eso es bueno hacerlo ver.
Durazno está en una posición estratégica porque además lo cruza la ruta 5, y la ruta 5 puede ser la ruta de entrada o de salida, de diferentes cosas, ¿se piensa hacer controles aleatorios allí, para evitar que el delito transite por la ruta y llegue, por ejemplo, un departamento donde usted fue jefe, el departamento de Artigas también?
Sí, está previsto hacerlo, como te digo, tenemos un montón de trabajo para hacer, y en 28 días de gestión que estamos desarrollando, no podemos cubrir todo, o sea, tampoco es ir a hacer un procedimiento de media hora, una hora, para que digan que la Policía trabaja, y no, mostrarnos no, esperamos los resultados, pero sin ir más lejos, ayer se hizo un trabajo en conjunto en Sarandí del Yi, con los municipales de la intendencia, con Policía caminera, y obviamente la Unatep, la fuerza policial de Durazno, que está con preparación tipo guardia republicana, y se estuvo trabajando sobre la ruta y sobre Sarandí de Yi, en vías principales de circulación, eso está previsto también, inclusive, hacer en conjunto con departamentos limítrofes, porque a veces vienen de aquí para, supongamos, Florida, o de Florida vienen para nosotros, entonces se van a hacer coordinaciones para conjuntamente con Policía caminera, actuar y reprimir, prevenir en forma primaria, pero reprimir el delito en cualquiera de los departamentos. Por eso te decía, si bien tenemos límites jurisdiccionales, la Policía es nacional, y lo que yo tengo se lo puedo ceder a mis colegas o mis colegas a mí, entonces se trabaja en conjunto y tenés más fuerza efectiva de la que realmente te figuran tus departamentos.
Usted fue subjefe y jefe en Artigas, hoy le toca a la Jefatura de Policía de Durazno. ¿Son realidades distintas, para lo que es el combate al delito?
Sí, totalmente. En Artigas tuvimos un inconveniente fuerte, que por suerte el actual jefe de Artigas trabajó mucho tiempo en narcotráfico, tiene una especialización en países extranjeros con el combate al delito, y el problema que tenemos en Artigas, que fue manejado en su momento muy bien y ahora sigue siendo muy bien manejado, es con facciones criminales brasileñas. En Artigas la penetración de la facción “Os manos”, que se le dio fuerte combate y cayeron en su momento cuando estábamos haciendo la gestión ahí, personas, ya sean, brasileros como uruguayos que pertenecían a la facción. La tarea se está continuando, hace pocos días se aplicó un fuerte golpe también con incautación de estupefacientes. Por el lado Rivera está ingresando o quiere ingresar desde Brasil la facción del Primer Comando de la Capital, a territorio uruguayo. Pero la Policía Nacional ha creado, por ejemplo en Bella Unión, se creó un destacamento de la Guardia Republicana, ahora la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional, la DIPN, generó una unidad allá mismo dependiente de ellos, por el lado del norte, para este combate, o sea, que se sabe que está el problema, se sabe que es la gente que puede ocurrir, pero se están utilizando todos los medios disponibles para contrarrestarlo.