El youtuber argentino Joaco Santos, capturó la atención de miles de personas con sus recientes documentales sobre Malvín Norte y Cerro Norte. En diálogo con La Mañana, el documentalista dijo que el propósito de sus trabajos es “sacar una foto” de la realidad. Los protagonistas fueron niños y jóvenes que con naturalidad y hasta diversión relataron sus experiencias con el delito.
Consultado sobre su impresión de estos barrios en comparación con otras zonas periféricas de Latinoamérica, Santos se mostró sorprendido: “Me parecieron lugares caldeados, zonas rojas. Uruguay me encanta, pero no imaginaba que tuviera tantos barrios picantes. Quizás fui ingenuo, porque en toda Latinoamérica hay desigualdades sociales que generan estas realidades”, reflexionó. Para él, resulta imposible hacer comparaciones directas. “Creo que cada país tiene su cultura y su tradición, y lo mismo sucede en los barrios marginales. ¿Es una villa en Argentina más peligrosa que un cante en Uruguay? Si vas solo a cualquiera de los dos a ciertas horas, es probable que la pases mal. Son lugares difíciles, y hay gente que se dedica a delinquir”, concluyó.
Entre los testimonios más perturbadores de los documentales, se destacan los de los “niños piraña”, menores que cuentan sin reparos que roban a quien sea que se aparezca por el barrio. “Si alguien entra solo, le cortamos las patas”, dice uno, mientras otro más pequeño asegura que podrían sacarle hasta los tatuajes. La violencia en estos barrios también se materializa en heridas de bala que muchos muestran en sus cuerpos, supuestamente infringidas por la Policía. Se ven niños enseñando con toda tranquilidad las marcas que les dejaron estos balazos, marcas que también se pueden ver en las edificaciones y viviendas.
El documentalista puntualizó que gran parte de los vecinos de estos barrios son trabajadores. “Es injusto decir que en Malvín Norte o Cerro Norte todos son chorros. La mayoría son personas de bien, pero hay una parte que está en la mala y complica la cotidianidad para todos”. Además, la precariedad y violencia aísla a las personas trabajadoras de estos barrios. Santos recordó que en Malvín Norte una señora le decía: “Si invito a una amiga a casa, la tengo que ir a buscar”. “Eso es algo que quizás quienes no vivimos en barrios periféricos, marginales o abandonados no vemos,” señaló. “La misma señora contaba: ‘Si compro muebles los tengo que ir a buscar a tres cuadras porque las empresas no quieren entrar’. Si se corta la luz porque robaron el cobre para vender y consumir, el servicio demora días en restablecerse porque tienen que venir con la Policía. Los bomberos fueron asaltados, la ambulancia entra con escolta y todo esto, para quienes viven allí, se vuelve parte de su normalidad”, agregó el youtuber.
El impacto de los documentales
Santos ha recibido una respuesta masiva de la audiencia en su canal tras la publicación de sus trabajos. En particular, el trabajo sobre Cerro Norte cobró aún más relevancia luego de la balacera en Buceo, relacionada con la disputa entre bandas de ese barrio. El enfrentamiento, que dejó un fallecido, fue consecuencia de la guerra entre “Los Colorados” y sus rivales. Santos recordó cómo, mientras coordinaba contenidos en Argentina, estalló la noticia. “De repente el video toma una repercusión exponencial. Cada minuto aparecía más información, y ahí te das cuenta de que lo que decían los pibes no era mentira. Es una locura”.
El youtuber también enfrentó resistencia de ciertos sectores en nuestro país. “Me advirtieron que si no bajaba el video iban a denunciarme y que había organismos que acompañaban esa denuncia. Pero mi abogado me confirmó que no había ningún problema legal”, explicó.
Sobre el abordaje mediático de estos temas, Santos se mostró cauto. “Yo trabajo en YouTube porque me permite contar las historias sin bajada editorial. No busco generar sensacionalismo, sino mostrar lo que veo”. Aun así, reconoce que los medios tradicionales tienen otros intereses: “Quizás no les resulte rentable contar la historia del laburante que se levanta a las seis de la mañana a trabajar por un sueldo mínimo”.
¿Pueden estos documentales generar cambios?
Santos está convencido de que visibilizar estos problemas es el primer paso para abordarlos. “Cuantas más personas vean esto, mayor será la presión para que se tomen medidas. En el Barrio Kennedy de Punta del Este hice un video que tuvo un millón de visualizaciones. No sé si eso influyó en que se acelerara el traslado de la gente, pero al menos se puso el tema sobre la mesa”.
Sobre el futuro de los “niños piraña” y si el documental pudiera dificultar sus posibilidades, Santos cree que lo fundamental es darles oportunidades. “No creo que esto les complique conseguir trabajo el día de mañana. Al contrario, si alguien ve el video y los reconoce, podría darles una oportunidad de salir adelante. El problema es que a muchos exdelincuentes no se les da una segunda oportunidad”.
Un problema estructural
El documentalista entiende que este no es un problema exclusivo de Uruguay. “Es una problemática de toda Latinoamérica. Esto trasciende a cualquier gobierno de turno. No es que Uruguay esté hecho un calvario, sino que hay zonas donde pasan estas cosas. Por eso es importante visibilizarlas”, y destacó como muy positivo el trabajo social que realiza Germán Martínez en Malvín Norte. Cada año, antes del inicio de clases, Martínez convoca a peluqueros y barberos para que vayan a cortarle el pelo a los niños del barrio de forma que inicien el ciclo escolar prolijos. Además, organiza otras iniciativas solidarias, como la recolección de juguetes para el día del niño.
Santos concluye con una reflexión esperanzadora: “Ojalá que dentro de diez años veamos un Malvín Norte transformado, con estos pibes escolarizados, graduados y profesionales. Pero para eso hay que mostrar lo que hoy está pasando y empezar a trabajar para cambiarlo”.