La fundación Madres del Cerro se constituyó hace cuatro años, pero como colectivo existe hace más de 15. Nació y permanece con el objetivo de unir a las familias con integrantes con problemas de consumo de sustancias. Desde el inicio, el plan fue que ninguna madre que atraviese una situación como la mencionada se sienta sola. “Que puedan sentir el abrazo y la compañía de quienes pasamos por esa situación, y que sirvamos de guía en momentos que no saben cómo actuar ante un hijo con problemas de consumo”, introdujo en diálogo con La Mañana, Gabriela Jost, presidenta de la fundación.
¿De qué manera trabaja la fundación en pos del acompañamiento y prevención de adicciones?
En primer lugar, brindamos acompañamiento a las madres y familias que no saben cómo actuar ante estas situaciones. Es la idea central: ayudar a que otras personas que comienzan a recorrer este camino se puedan apoyar en quienes hace muchos años lo estamos transitando. En materia estatal, en 2017 presentamos un proyecto de ley escrito por nosotros mismos, la Ley de Voluntad Anticipada, que hace dos años fue aprobada con modificaciones, pero todavía sigue en el Ministerio de Salud Pública para reglamentarse. Creo que no solamente apuntamos a ayudar y acompañar a las familias y personas que están con el problema de la adicción, sino que somos partícipes de cambios que se puedan hacer desde la gobernanza, dando cuenta que la sociedad civil puede ser parte.
El problema de las adicciones también es parte del problema del narcotráfico y viceversa, ¿qué visión tienen al respecto?
Desde la fundación, una de las visiones que tenemos es que, si estamos en el camino de ayudar y acompañar a las familias en todos estos procesos, no podemos estar en la lucha contra el narcotráfico. Nuestros hijos son usuarios del microtráfico y la vida de ellos corre riesgo igual que la de las familias, pero no vamos por la lucha contra el narcotráfico porque son temas separados. Sí vamos por las políticas y por todo lo que pueda ayudar a las familias. Se necesitan muchas campañas de prevención, mucho trabajo en red, trabajo en la sociedad. La situación de los barrios no es culpa de un gobierno, no es culpa de las familias, no es culpa de nadie, tenemos que mirarlo como una problemática social y, como tal, entre todos, debemos buscar los cambios favorables.
Existen personas preparadas para trabajar contra el narcotráfico, y en ellos esperamos los cambios. Nosotros como familias podemos solamente abocarnos en acompañar a los jóvenes que hoy encontramos en la calle, en diferentes situaciones de alta vulnerabilidad, con riesgo de vida, muchas chicas en la prostitución, que es un camino solo de ida. También hay personas desaparecidas por el tema del consumo. Tenemos que hacer visible la problemática. No podemos entrar en el juego de atacar el narcotráfico porque eso no nos compete. Nosotros, como familias, nos abocamos a mirar y hacer cambios posibles para que toda la sociedad sepa lo que estamos pasando.
Tomando en cuenta la experiencia que Madres del Cerro ha generado en estos años, ¿cuáles son las principales causas que llevan al consumo de drogas?
La adicción es una enfermedad multifactorial, es decir que no solamente se ven afectados quienes nacen en ciertos barrios, o que se juntan con ciertas personas, sino que algunas de las causas también suelen ser la baja tolerancia a la frustración, la poca iniciativa que tienen muchos jóvenes, los abandonos de los estudios, no tener límites firmes en una familia, que los adultos cubran carencias emocionales con cosas materiales y no se fijen en que el tiempo y la calidad que le brindamos a nuestros hijos es muy importante. Es de gran ayuda ser una familia presente en las decisiones que los hijos puedan tomar, acompañarlos, detectar a temprana edad diferentes comportamientos que puedan ser luego problemáticas para ellos. Tenemos conocimiento de que la identidad de toda persona se forma en la infancia, entonces hay que empezar a trabajar desde esa edad las medidas de prevención de consumo, en los Centros CAIF, en los jardines de infantes, clubes de niños, en el baby fútbol. Como sociedad tendríamos que unificar y mirar cómo las personas idóneas en el tema pueden trabajar con los niños para que cuando sean adultos no tengan el miedo ni la frustración que los lleva a caer en el consumo problemático de drogas.
En cuanto a la prevención desde la niñez, ¿la fundación planifica la gestión de charlas o visitas en instituciones?
Es muy difícil ingresar a Primaria porque para entrar a las escuelas se necesitan muchos permisos especiales. De diferentes escuelas del Cerro, por ejemplo, nos han llegado problemáticas de niños de quinto o sexto año que llevan bolsitas con tiza molida y las venden, y si no la venden los golpean. Ahí se tienen futuros vendedores que cuando llegan al liceo abandonan porque prefieren dedicarse a la venta debido a que económicamente entienden les redituará más que estudiar.
Desde la Fundación seguimos con el compromiso de trabajar en conjunto, tanto con Primaria, INAU, y todos los lugares donde la adolescencia y la niñez están presentes. Es muy importante trabajar desde un enfoque multifactorial para que esas personas luego sean adolescentes y adultos responsables. Hoy contamos con el trabajo del programa de Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Familias Fuertes, que se ha involucrado con diferentes barrios del país. El objetivo es ayudar a unir vínculos entre las familias y empezar a trabajar más desde la familia hacia la sociedad, en cómo recuperar vínculos y cómo trabajar las frustraciones. Es un programa muy importante y de mucha ayuda.
Hace dos años nosotros trabajamos en un convenio con el Mides, Programa Hogares Asistidos, y soy supervisora de él. Lo que plantea es que a toda persona mayor de 18 años usuaria de ASSE en situación de calle se le puede ofrecer diferentes tratamientos que son cubiertos por el ministerio. Este es el tercer año que se aplica y ya lleva más de 600 personas que han podido entrar en centros de rehabilitación.
Creo que desde la fundación venimos haciendo nuestra parte, el trabajo de calle es fundamental, llegar al usuario, a la persona que hoy está abandonada en la calle sin un propósito de vida, eso también es parte de nuestra labor.
¿Por qué aún no se reglamentó la Ley de Voluntad Anticipada?
Es un tema bastante complejo ya que no saben cómo aplicarla, nosotros hemos presentado diferentes propuestas, por ejemplo, que cada persona en su historia clínica tenga un ítem para que el médico, en diferentes situaciones, pueda preguntarle al usuario si está de acuerdo con la voluntad anticipada, firmarla y que quede digitalizada. Los tiempos son lentos, nosotros queremos todo ya. Además, tenemos discrepancias con el partido que asumirá en estos días, ya que indican que esto no sirve, que son ideas que no serán bien aplicadas, pero confiamos en que lo que venimos demostrando y haciendo es para el bien de todos los usuarios y los ciudadanos del país.
¿De qué se trata la convocatoria que se realiza para el 5 de marzo en el anexo del Palacio Legislativo?
Hace años que venimos haciendo estas convocatorias, siempre en el mismo lugar porque es donde se ejecutan las leyes. La idea es participar con los gobernantes que se van y los que llegan para que escuchen a las familias y se acerquen a escuchar lo que estamos viviendo. Leeremos una proclama de lo que vamos a hacer en este año. A su vez, las familias seguimos mostrando y visibilizando que no nos detiene nadie. Los cambios de gobierno ya han pasado y es el tercero que pasamos, pero la meta es la misma: seguir mostrando que seguimos fuertes ante estas situaciones.
Tres y 30 mil
El trabajo de la fundación lo realizan tres personas: Gabriela Jost, el tesorero y el vicepresidente. En cada acción están los tres integrantes y son quienes idean llevan al frente las acciones. En las redes sociales cuentan con más de 30 mil familias, quienes aportan historias y apoyan la difusión. La entrevistada aseguró que esos seguidores son fundamentales para lograr replicar las acciones en todo el país.
TE PUEDE INTERESAR: