Como ya sabemos, en el 2001 nace Conexión Ganadera SRL. Gustavo Basso, dos “contadores” –que eran, en realidad, ingenieros de sistemas con formación financiera– y un quinto socio son los primeros integrantes de la empresa.
A partir de 2003 empiezan a caer denuncias, algunas se arreglan antes de llegar a juicio, otras se archivan y luego se ganan vía civil. Esto, para mí, demuestra que desde un principio Conexión Ganadera era un esquema Ponzi, una empresa que da pérdidas y que tiene por lo general una vida corta. El esquema Ponzi de Madoff, que vimos en columnas anteriores, no llegó a durar nueve años.
Gustavo Basso desde joven se dedicaba a prestar plata, a medida que pasaba el tiempo, recibía dinero, muchas veces efectivo, y lo transformaba en un cheque a 90 días con un interés que luego podía ser renovado, cobrado o canjeado por una “oportunidad”. Hemos hablado de propiedades, hasta ahora encontramos dos empresas constructoras vinculadas a él, campos, y en algunos casos esa plata se invertía en Conexión Ganadera. Corrían en paralelo el esquema Ponzi, que básicamente lo manejaban Pablo Carrasco y su esposa, mientras que el ingreso de flujo de dinero local y del exterior que buscaba sacar una renta superior del mercado o simplemente ser blanqueada lo manejaba Gustavo Basso.
Al ser blanqueada, me refiero a dinero de empresarios argentinos que huyendo de la AFIP tenían un “colchon bank” y que veían en Uruguay un país seguro donde quizás venirse a retirar e ir enviando dinero. También hay gente en Paraguay que necesitaba sacarse dinero en efectivo y transformarlo en activos, en algunos casos líquidos, como puede ser ganado y en otros puede ser un inmueble en Punta del Este, por ejemplo.
La LUC buscaba traer 100.000 argentinos a vivir a Uruguay, teniendo en cuenta que Argentina era un infierno fiscal, con la inflación más alta del continente. Por el lado nuestro, si bien era y es caro, es seguro y confiable. Dentro de la LUC se sube la cantidad de transacciones en efectivo de US$ 10.000 a US$ 100.000 justamente para facilitar, creo yo, el ingreso de argentinos.
Esto fue utilizado por Conexión Ganadera e incluso tuvo la complicidad de bancos privados y estatales a la hora de ingresar ya sea efectivo, cheques o transferencias de montos mayores, donde no se pedía origen de los fondos. En el año 2022, advertidos de que podían ser regulados por el Banco Central ya que ofrecían un producto financiero, se reúne el Dr. Fernández Reyes con dos funcionarios de la Superintendencia del BCU para asesorarse en cómo hacer los contratos con los clientes para no caer bajo el radar del BCU. Una vez que el BCU comunica que no serán regulados, llega un correo de Pablo Carrasco a sus clientes y se vive como un logro. Para el ingreso de dinero en efectivo o en grandes cantidades era fundamental no ser controlados por el BCU.
El incremento de dinero a las cuentas de Basso, su escritorio y Conexión Ganadera empieza a crecer. A causa de varios factores, el esquema Ponzi original que se utilizaba en Paraguay y que Gustavo Basso había querido copiar había caído. Por lo cual varios ciudadanos paraguayos que blanqueaban su dinero ahí pasaron a hacerlo a través de Conexión Ganadera. También hoy sabemos que hubo flujo de sus cuentas al exterior y que estas también aumentaban considerablemente.
El 28 de noviembre de 2024, mediante un choque contra una máquina parada a 211 Km/h fallece Gustavo Basso. Hoy sabemos que fue un suicidio, ¿por qué? Porque la caja negra de su auto mostró que se habían desactivado todos los sensores de seguridad y que la velocidad fue en aumento en dirección a una máquina que estaba estacionada en la ruta.
He hablado de que desde un teléfono IP –en su momento no lo sabía– me llama un supuesto productor paraguayo para decirme que había amenazado a Basso y que ahora quería hacerlo con Carrasco. Por su tono de voz no parecía paraguayo, no se presentó, sabía mi nombre, sabía de mis columnas, me pidió que llamara a Carrasco o un abogado, a lo que me negué y me dijo: “Tranquilo, vos sos un buen pibe, seguí haciendo tu trabajo” y terminó ahí. No sé si era cierto lo que me decía, por suerte no volví a recibir una llamada de él ni de ese estilo.
El fiscal de Lavado de Activos Enrique Rodríguez toma el tema luego de que varios ahorristas o inversores en Conexión Ganadera hicieran denuncias penales contra la empresa, ya que no se les estaba cumpliendo los contratos. Nombra al Dr. Alfredo Ciavattone, desplaza a Pablo Carrasco y empieza la búsqueda de activos de Conexión Ganadera para hacer frente a sus deudas. La desazón fue enorme, no había US$ 100 millones en ganado, solo quedaban dos tractores y alguna maquinaria menor. Se debían sueldos, se debía a la veterinaria, el ganado se moría de garrapata y era el único activo con que se contaba. Ayer, el juez Leonardo Méndez suspendió la junta de acreedores y mandó liquidar los activos de Conexión Ganadera. Esto, por un lado, para los costos fijos evita que los activos se vendan y pide que se rematen y vayan a los acreedores.
Conexión Ganadera duró casi 25 años, nunca fue auditada por el BCU, el MGAP nunca hizo una inspección de campo del mayor fideicomiso ganadero del país. Los acreedores ven muy lejano cobrar por este medio el dinero que les robaron. Grupos de damnificados se reúnen, me han llamado, han aportado información, parte de ella la tiene el fiscal. Tenemos reuniones periódicas y la idea es seguir el rastro del dinero.
Si bien hubo una liquidación de Conexión Ganadera, esto no quiere decir que la investigación criminal no siga. Los abogados se van a abocar a procesar por el mayor tiempo posible y a la mayor cantidad de personas involucradas en esta estafa que ya se conoce como “la estafa del siglo”.
Como dijo Kant: “La moral es la ciencia que enseña, no cómo hemos de ser felices, sino cómo hemos de llegar a ser dignos de la felicidad”. Veremos si la decendencia de Carrasco, Basso y cómplices será “digna” de esa felicidad.