Thomas Carlyle fue un historiador, ensayista y filósofo escocés del siglo XIX, conocido por su Teoría del Gran Hombre. Según esta teoría, la historia de la humanidad ha sido moldeada en gran medida por individuos excepcionales, cuyas cualidades extraordinarias –como el liderazgo, la inteligencia o la valentía– les permiten influir decisivamente en los acontecimientos de su tiempo.
Soichiro Honda decía: “No se mide la grandeza de un hombre por su tamaño físico, sino por sus actos, por el impacto que produce en la historia humana”
Hablar de Hugo Manini Ríos es hablar de liderazgo, compromiso y de una visión que trascendió su tiempo. Es hablar de un hombre cuya trayectoria dejó una huella imborrable en quienes tuvimos el honor de conocerlo y trabajar a su lado.
Como referente de su generación, Hugo se destacó por su capacidad de inspirar, de señalar caminos con convicción y de afrontar cada desafío con determinación inquebrantable. Su liderazgo no se basó en la imposición, sino en el ejemplo, en la coherencia entre sus palabras y acciones, y en la firmeza de sus valores.
Uno de sus grandes sueños había sido refundar La Mañana, devolver a la familia Manini aquel legado periodístico fundado por su abuelo, Pedro Manini, en 1917. Con esa determinación, en junio de 2019, sus páginas volvieron a cobrar vida, reafirmando su compromiso con la verdad, el pensamiento crítico y la tradición que lo vio nacer.
Como jefe, supo equilibrar exigencia y humanidad, motivando a quienes lo rodeábamos a dar siempre lo mejor de sí. No era un líder que se conformara con la mediocridad; al contrario, impulsaba la excelencia con la seguridad de quien cree en el potencial de su gente. Su visión estratégica y su capacidad de toma de decisiones fueron clave en cada uno de los proyectos que emprendió a lo largo de su vida
Pero quizás su faceta más valiosa fue la de amigo. Hugo no solo fue un guía en lo profesional, sino un compañero leal, siempre dispuesto a tender una mano, a escuchar con atención y a ofrecer un consejo sincero. Su calidez y sentido de justicia lo convirtieron en alguien en quien confiar, alguien cuya palabra tenía peso no solo por su conocimiento, sino por su autenticidad.
Hugo Manini Ríos no fue solo un hombre destacado en su tiempo, sino un legado que permanece en la memoria de quienes compartieron su camino. Su grandeza no radicó solo en sus actos, sino en la inspiración que sigue generando en todos aquellos que aprendimos de su ejemplo.