Al inaugurar una sede partidaria, el presidente de Cabildo Abierto apeló a la militancia para provocar el cambio que se quiere promover.
El lunes 31 de marzo, Cabildo Abierto inauguró un nuevo bastión político en Buenos Aires 570, Ciudad Vieja, en apoyo a Roque García a la Intendencia de Montevideo. Además del candidato participaron el líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, y el exsenador Guillermo Domenech, destacado dirigente del partido.
Manini Ríos se refirió a las ganas y la frescura de un candidato que llega desde fuera de la política, mientras que Domenech reflexionó respecto a la batalla por Montevideo que es mucho más profunda que la basura o el transporte, es cultural y espiritual.
Un aporte importante a la Coalición Republicana
El exsenador Guido Manini Ríos expresó que “es un gusto inaugurar, una vez más, un local que será una base de acción, coordinación, planificación y trabajo” de cara a las elecciones del domingo 11 de mayo.
“Es inmenso el trabajo que hay por delante, en estos escasos días que quedan para la elección” departamental, agregó.
Reivindicó la coalición y el aporte del partido que lidera: “Una vez más Cabildo está haciendo un aporte importante a la Coalición Republicana, actuando con la lealtad que tuvo desde el primer día, desde hace seis años, tratando de aportar al país todas sus capacidades”.
“Hoy participamos en la coalición”, en Montevideo, pero también en Canelones y Salto, especificó. “Pero en Montevideo con un candidato que nos representa”, que es Roque García “que un día se me presentó y me dijo: ‘Yo quiero ser candidato a intendente’”, contó Manini Ríos.
En ese momento, “yo vi en él una persona con ganas, impulso, con ideas nuevas, con ese aire renovador que todos precisamos, y entendí que era un buen candidato a intendente y la Convención Departamental lo ratificó como tal”, continuó.
“Hoy (García) le está poniendo un aire fresco, nuevo y distinto a la campaña electoral por Montevideo. Es buena cosa que todos cerremos filas detrás de su candidatura, tratando de llegar lo más lejos posible”.
“Los montevideanos se merecen una ciudad mejor, merecen un cambio y ese cambio viene de ideas nuevas e innovadoras; de tener ganas de hacer las cosas, cambiando lo que se viene haciendo desde hace tantos años”, que son los años que “han llevado a Montevideo a la situación en la que hoy está”.
“De acá al 11 de mayo, todo esfuerzo que se haga va a ser poco para el cambio que todos queremos promover”, expresó, y concluyó: “Como decía (Benito) Nardone, al trabajo y adelante”.
Domenech: La batalla es cultural y espiritual
Al iniciar su participación en el acto del lunes pasado, Guillermo Domenech tomó una afirmación de Roque García: “Montevideo ha pedido el sentido de la belleza”, dijo, y aseveró que eso no pasó “por simple desidia” sino por algo más profundo como es la batalla cultural y espiritual.
“Ahora todo el mundo habla, pero el primero en hablar” de esa batalla espiritual “fue Cabildo Abierto”, observo, y añadió: “Más que una batalla cultural es una batalla espiritual”.
En ese contexto, “lo que estamos enfrentando en Montevideo no es solamente la basura, el tránsito y el transporte, que son temas muy materiales. Acá estamos enfrentando lo que significa una guerra contra la cultura que hizo de Occidente la sociedad más exitosa de la historia de la humanidad”.
Agregó que “se quiere destruir la lengua con el lenguaje inclusivo, se quiere destruir el Derecho con la derogación del principio de inocencia o de prescripción, y tantas cosas que estaban bien, ahora están mal”.
Eso es más que “una mera desidia”, sino que “han emprendido una batalla contra la belleza, contra ese Montevideo que le permitía a Salvador Granata cantar aquello de ‘Montevideo, que lindo te veo’”.
“Que un político como Roque García acierte, en una cosa que puede parecer sin importancia”, como decir que Montevideo perdió el sentido de la belleza, “es de una enorme profundidad, y es muy importante”, opinó.
“Esa es una de las tantas cosas” que García plantea, y “podríamos hablar horas” sobre sus propuestas sobre Montevideo, que “no es solo limpiar, que la vamos a limpiar”, porque una ciudad limpia es “una forma de cambiar el estilo de vida y volver a vivir acorde a lo que ha sido tradicional”.